Una madre acudió a consulta preocupada porque su hijo de 10 años llevaba semanas poniendo excusas para no ir al colegio, se mostraba irritable en casa y había dejado de hablar de sus amigos. Ella dudaba si era una fase o algo más serio. Durante la intervención exploramos con el niño, en un espacio seguro y sin presión, cómo se sentía en el colegio y con sus compañeros.
Paralelamente, orientamos a la madre sobre cómo hablar con él sin que se sintiera interrogado, y coordinamos con el centro escolar para obtener más información.
El niño pudo expresar situaciones de exclusión y burlas que no había contado por miedo a no ser creído. Con apoyo terapéutico recuperó seguridad en sí mismo y la familia supo cómo acompañarle.
Si tu hijo o hija muestra cambios de conducta, rechazo al colegio o tristeza inexplicable, no esperes a tener certezas. En Espacio Seguro: Centro de Psicología podemos ayudarte a entender qué está pasando.



